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Promoción 1986 Nivel Secundario

Octubre de 2016

El pasado 13 de octubre exalumnos del colegio se reunieron para celebrar sus 30º aniversario de egresados.

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Ex Alumnos

Agosto de 2016

Reunión de ex alumnos 2016

La Promoción 1991 cumplió 25 años de egresados y se reunió para recordar su paso por la escuela.

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Ex Alumnos

Exalumna Genetista brilla en investigación

Gabriela Caputo egresada de nuestro Colegio Primario y Secundario , estudió Bioquímica en al UBA, obtuvo el doctorado en la cátedra de Genética de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA y luego ingresó en el Conicet.
Trabajó en el Servicio de Huellas Digitales Genéticas que se ocupa de rastrear genes para resolver identidades y colaborar con causas forenses entre otras.

Aquí el artículo de la Revista Viva del diario Clarín del pasado domingo 31 de mayo:

"La ciencia es perseverancia y dedicación"

Por Eliana Galarza

Cuando era chica, la casa entera de Mariela Caputo podía romperse y no pasaba nada. Total, su abuelo Quique, mecánico de autos, era capaz de arreglarla. Así creció, rodeada del amor de su familia y del ingenio de su querido abuelo, a quien hoy, instalada como genetista en uno de los centros científicos de referencia en el país, recuerda casi al borde de las lágrimas. Quique murió el año pasado, a los 93, y dejó en ella un legado muy profundo: la inventiva y las ganas de mejorar. “Tengo muchos recuerdos, siempre me impresionó saber que mi nono, a los 12 años, fabricó un termotanque eléctrico para que su familia pudiera bañarse con agua caliente. También está presente en mis postales de vacaciones: con una botella de agua mineral era capaz de improvisarme un flotador”.

En séptimo grado, en un test vocacional, a Mariela le salió “bachiller biológico” (un primer acercamiento a la ciencia) y justo en ese momento empezó a darles clases de apoyo a sus compañeros (primer acercamiento a la docencia). Hoy se destaca como genetista y también como docente en su especialidad. Pero no son las únicas razones para considerarla una promesa en el mundo de la ciencia. El director del Servicio de Huellas Digitales Genéticas (SHDG), Daniel Corach, su jefe, enumera otros atributos: “Considero que la doctora Caputo efectivamente es una promesa en el campo de la ciencia debido a su gran interés por la investigación, su gran capacidad de trabajo asistencial, su pensamiento independiente y, además por su dedicación en la formación de recursos humanos”.

Corach destaca sus valores humanos, algo que para cualquier campo, no sólo el de la ciencia, es un plus. En el caso de Caputo, también hay que sumar tenacidad y dedicación. “Siempre fui buena alumna, pero no traga, con buenas notas, pero no era la mejor. Lo que sí, sólo tuve cinco faltas en todo el primario y el secundario y fue en quinto grado por varicela. Personalmente creo que las notas, los promedios, vienen solos y definitivamente no son lo más importante. Lo más importante es la perseverancia y la constancia”, asegura.

“¿A qué me dedico? Lo primero que quiero señalar es que trabajo en equipo. Lo mía es una tarea global en la que se combina docencia, investigación y servicio a la comunidad en el área específica de la genética forense. Docencia a nivel de grado y posgrado, investigación en genética de poblaciones y estudios de ADN para establecer vínculos de parentesco y/o resolver causas criminales. Es una tríada fundamental en la que la investigación nos hace progresar e innovar, la docencia nos permite transmitir los conocimientos adquiridos y el servicio, aplicarlos a un problema en particular. Por supuesto que es mucho trabajo, pero se disfruta”, explica.

Lo primero es la familia. Pasa muchas horas en el laboratorio, pero tiene claro , como científica sub 40, que lo primero es la familia. Es un deseo que tiene para ella y una cualidad que admira en sus colegas. “Yo no podría señalar el nombre de un científico a quien admiro. En realidad, admiro a mis compañeras científicas, que son además madres, esposas y amas de casa. La diversidad de actividades que eso implica es admirable”, reconoce. Cuando habla de sus pasatiempos se cuela el espíritu familiar. “Me gustan mucho actividades como andar en roller, hacer pilates o yoga, pero lo que más me enriquece es comer un asado con los míos los fines de semana”, dice.

“Durante su período pre-doctoral, la doctora Mariela Caputo participó muy activamente en dos líneas de investigación independientes y con las dos colaboró en la generación de conocimiento científico relevante, que fue publicado en revistas científicas de difusión internacional”, la elogia otra vez Corach.

Si tiene que señalar maestros que la ayudaron a formarse, Mariela vuelve a acudir a la familia: “Me parece que para afianzarse como científico hay que empezar por la persona, los títulos son el resultado de cómo uno encara la vida. Para mí, mis maestros y guías fueron mis padres, y en especial mi papá. En lo profesional, creo que es importante tener un jefe, un director que sea exigente, que te estimule a adquirir conocimientos, que te ayude a crecer, a superarte”, señala muy convencida. Está segura porque su fórmula de vida le está dando satisfacciones y reconocimiento.

Orgullo por una exalumna Genetista que brilla en investigación Volver arriba Volver

Despedimos al PADRE JORGE

"Hasta tanto volvamos a encontrarnos Dios te guarde en la palma de su mano"

>> Descargar hoja parroquial dedicada al Padre Jorge

Despedimos al PADRE JORGE compartiendo la Homilía de Monseñor Miguel Angel D'Annibale en la misa de exequias

Despedimos al PADRE JORGE

Acabamos de escuchar la entrega de Jesús y su muerte en la cruz. En ese clima del amor del Señor estamos celebrando y acompañando la muerte del Padre Jorge. Por eso nos llena de esperanza este amor y esperanza en la cual vivimos todos los días y seguimos entregándonos. Por eso también con mucho cariño en esta celebración de una muerte podemos ver el cirio pascual que se sigue prendiendo entre nosotros. Siempre recordamos cosas. No si se dieron cuenta, la hermana Natalia cuando nos estábamos revistiendo me pidió ya que soy alto poder encender el cirio pascual, y yo fui y prendí el cirio pascual. Eso me remontó a mi infancia, yo era muy chico y también hacia esto, y con el Padre Jorge lo hice un montón de veces. él me mandaba a prender el cirio pascual. Evidentemente siempre hay cosas que a uno lo van a llevar a esos momentos en los cuales desde él fui aprendiendo el camino que tiene que ver con la celebración de nuestra fe.

Por eso quizá cada uno de nosotros tiene muchas historias, muchos momentos que vivimos. Miro todos los rostros de los que estamos aquí y realmente podemos reconocer muchas historias con el querido Padre Jorge.

Lo primero que me viene al corazón y para compartir es que estamos despidiendo al PADRE JORGE. Siempre ha sido el PADRE Jorge. Este nombre de Padre tiene mucho para cada uno de nosotros, muy especialmente para mí, que gracias a Dios tengo a mi papá y a mi mamá, que están aquí, pero esta partida del Padre Jorge que es mi padre espiritual, que me acompañó durante tantos y tantos años de mi vida es especial. Fue al primero que le dije con mucho temor que yo sentía algo por el sacerdocio, que sentía una vocación. Fue una tarde en Asunción de la Virgen, lo recuerdo bien y yo empecé a balbucear delante de él lo que hoy es una realidad en mi vida.
Cada uno podrá ir encontrando cosas en su corazón, pero esto de PADRE hoy tenemos que tenerlo fuertemente presente entre nosotros. Siempre hemos escuchado Padre Jorge esto, Padre Jorge tal cosa. Siempre recordamos el orden qué tenía, su manera de llevar las cosas adelante, la parroquia ordenada, el colegio. Ir a compartir un almuerzo con él era algo que uno sabía cómo iba a hacer, cómo se iba a dar. Esas cosas que marcan la vida de Jorge y que a nosotros nos llegaron al corazón.
Yo también quería rescatar hoy, y que la imagen de él vaya iluminando nuestra vida, agradecerle a Dios que el padre Jorge haya sido un hombre de fe. Un hombre que marcó así su vida. La fe en Cristo, la fe en Dios ha marcado su vida. Recuperemos en nosotros lo que significa ser una persona creyente y vivir de la fe. Desde su infancia el padre Jorge vivió la fe, siempre contaba de su familia. También lo que significó para él la vida salesiana, donde sirvió tantos años. Su ser maestro en el Santa Isabel. Vivió la fe antes de su sacerdocio. Muchos que están aquí lo han conocido, han sido sus alumnos que después lo recibieron como sacerdote. Jorge era un hombre de fe y la fe lo acompañó hasta el final.

También recuperar y aprender de él, que fue un Pastor fiel. La fidelidad hasta el fin. Casi 90 años de vida y casi 60 años de sacerdocio. 60 años de vida sacerdotal, esto también quisiera agradecer. Al hombre de fe y al pastor fiel. Fue fiel a Dios hasta el final, hasta su entrega aquí. Incluso ya en el final cuando lo veníamos a ver aquí, aún estando más perdido, cuando rezábamos siempre alguna conexión teníamos. Por eso agradecerle también esa fidelidad, y en esa fidelidad, esa capacidad de llevar la parroquia, por lo menos la mayoría de los que estamos aquí lo conocemos de la Asunción de la Virgen. Recuerdo el día qué llego a la parroquia después del padre Jarillo. Nos dio esa imagen del hombre que contenía, nos acompañaba. Sus clarísimas prédicas, que asombraba por su capacidad docente. Tuvo capacidad de pastor, muchos años en Asunción de la Virgen que fueron muy importantes en ese tiempo que él vivió allí. Brindó su servicio también a la educación, fortalecer a los jóvenes y niños en su formación. Su trabajo en el colegio y el tiempo en el que en la Diócesis brindó su servicio en la Vicaria de la Educación. Rasgos del padre Jorge, rasgos que después siguieron cuando terminó su tiempo en Asunción de la Virgen y prestó su servicio en la comunidad de san Pío X y acompañó a esa comunidad ya como párroco emérito.
Así agradecemos estas cosas de él y le pedimos al Señor su clemencia. También conocemos los que estábamos cerca sus enojos, sus momentos en los cuales no estaba bien, algunas cosas que siempre lo ponían nervioso. La persona es así, con sus capacidades y sus cosas como todos tenemos y hoy despedimos a una persona, a un hombre, con todos sus valores y situaciones que le pedimos al Señor que tenga misericordia.
Qué nos quede a todos en el corazón esa entrega en el día a día que se vive, en lo que uno realiza y que en el padre Jorge vimos. Se nos entregó por la convicción de su vocación y por su capacidad de ser sacerdote.
El agradecimiento a la hermanitas del hogar Marín, a la comunidad del hogar Marín, lugar que lo atendieron hasta el final. Agradecimiento por haberlo recibido, por haberlo cuidado con tanto cariño y tanta fe. Esta última etapa de su vida acá merece el agradecimiento y el reconocimiento de cómo acompañar al que necesita.

Que nos quede en el corazón entonces el PADRE JORGE. Su paternidad, su fe, su fidelidad y su entrega. Nosotros también, allí donde estemos, recordemos al Padre Jorge y mantengamos la fe, mantengamos la fidelidad y vivamos conforme a lo que se nos ha mostrado como camino de vida. En el lugar donde estemos recordemos al padre Jorge y que él sea la fuerza en el corazón.

Mons Miguel Angel D’Annibale

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Sacramento del Orden Sagrado: ¡Tenemos un ex alumno obispo!

Además del Padre Maxi Jurcinovic, párroco actual de la Parroquia San Marcelo y Director Pastoral del mismo Colegio (exalumno de nuestra escuela secundaria), contamos en nuestra comunidad con otro exalumno: el Padre Miguel Angel D'Annibale (ingresó al Jardín en el año 1964 e hizo toda su Primaria aquí).

Con todo orgullo les contamos que el Papa Benedicto XVI lo nombró en febrero obispo auxiliar de la diócesis de Río Gallegos; es la diócesis más extensa del país y del Cono Sur, pues abarca toda la provincia de Santa Cruz y la isla de Tierra del luego; ahí acompañará la labor pastoral del actual obispo de Río Gallegos, el salesiano Mons. Juan Carlos Romanín. El viernes 29 de abril Miguel ángel fue ordenado obispo por Mons. Jorge Casaretto y unos 30 obispos concelebrantes, en el gimnasio del colegio Marín, de San Isidro.

El 22 de mayo Miguel ángel comenzará su servicio pastoral en la Patagonia austral.

El domingo 1º de mayo tuvimos la alegría de participar en una de las primeras Misas que dio como nuevo obispo, en nuestra comunidad de La Asunción.

Fue muy emocionante ver a "Miguelito o Miguelazo" (apodo con el que lo llaman los que hace años aprendimos con él para ser acólitos) con báculo y la mitra, dándonos su bendición de obispo.

Le deseamos a Miguel ángel que este nuevo llamado que le hace Jesús lo encuentre con los brazos fuertes y el corazón dispuesto, para esta nueva y no fácil tarea que le encomendaron.

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